Otra vez la mañana me contiene en un verso
al que no puedo dar explicaciones
debido a la sordera
que le ha diagnosticado mi memoria.
Otra vez la mañana hace de Judas
mientras que las farolas persisten en la idea
de tender a infinito
y el pasado se gasta el presupuesto en bombillas.
Otra vez
la mañana se acuesta entre mis dientes
como el gas de un gin tonic a deshoras.
Otra vez.
La mañana.
Uno de los últimos poemas que escrito y del que me siento especialmente orgulloso porque llevaba tiempo queriendo nacer y por fin se abrieron la luz y el espacio suficientes.
martes, 11 de marzo de 2008
OTRA VEZ LA MAÑANA
Publicado por
Unknown
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20:31
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Etiquetas: Poema
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