lunes, 26 de septiembre de 2011

Egoísta



Cuando una mujer ama a un hombre cóncavo
todo es un recipiente.
Si ocurriera al contrario
la sed
lo destruiría todo.

6 comentarios:

María Blázquez dijo...

Si pero ¿qué puede esperar el amor cuando no alcanza saciar su sed?

Besos

Antolín Amador Corona dijo...

Eso mismo, que todo se destruya. No es tan malo como suena.

Kisses.

fus dijo...

En cuestiòn de amor cada persona tienes su propia sed y su propia pasiòn y esta le lleva a la destrucciòn.Dame complicidad y fluirà el amor.
Me ha gustado mucho tu blog y con tu permiso me quedarè para seguirte.

un fuerte saludo

fus

pd.si tienes tiempo te invito a que pases por mi blog.

Antolín Amador Corona dijo...

Permiso concedido y agradecido. Invitación aveptada.
Salud! 2

Clara Schoenborn dijo...

Me encantó este poema por ser tan sugerente, por la imagen tan original que creaste. Un abrazo.

Antolín Amador Corona dijo...

Gracias Clara, me alegra leerte. Otro abrazo.