viernes, 22 de julio de 2011

Rendirse a veces


Hay días que atardecen como un electroshock

y te encuentras la cara

tirada por el suelo en mil facciones,

preguntas hasta cuándo la vejez prematura

y entiendes que has perdido

tu famoso sentido del orgasmo.

Necesitas rendirte

y volver con el rabo entre las piernas.

Nadie te va a volver a decir que no sabes

pedir perdón

o darte por vencido antes de tiempo.

4 comentarios:

Ignacio Carcelén dijo...

Yo veo la ciudad como una mujer enorme, con mil brazos y piernas que abrazar. Lucho en las esquinas, aunque vuelva solo y desolado.

tino dijo...

Cuentas esta realidad tan nuestra, tan de lo humano, de tal manera que no duele admitirla. Eres genial amigo, genial en tu forma citadina de describir los sentimientos y los sucesos...No dejes de entregarnos estas perlas tan sugerentes. La retomo para nuestro blog de la tertulia. Si tienes algún inconveniente me lo dices y lo suprimo. Un abrazote. Tino

Antolín Amador Corona dijo...

Es por los puntos de vista que existe la riqueza. La subjetividad está infravalorada.
Un saludo Ignacio

Antolín Amador Corona dijo...

Ningún incoveniente Tino,todo lo contrario, mil gracias por compartirlo.
Ese abrazo