jueves, 25 de agosto de 2011

El movimiento


Te recuerdo mirándome dormir,
la noche estaba en tetas
esperando a su amante.
No sé lo que llevabas puesto tú,
soy vago recordando,
pero sé que mirabas
y te reías de mi pose.
También recuerdo
que no entraba en mis planes
despertarme o amar
de repente
como si hubiera una razón
o un reloj todopoderoso.
Lo recuerdo muy bien.
Te quería.
Abrí los ojos.
Ni un miserable cambio.
Gané.

6 comentarios:

tino dijo...

Magnífico, magnífico. Dios, cuanto se aprende de tu poesía, de esta forma de decir lo sencillamente cotidiano. Lo elevas, lo subrayas de tal forma que es casi imposible decirlo mejor...
Un fuerte abrazo.
Tino

María Blázquez dijo...

Je,je... Bien pudierla haberlo dicho Cohen... La poesía necesita también hacer topless de vez en cuando.

Saludos.

Antolín Amador Corona dijo...

La amistad te hace exagerar, Tino. Pero no me molesta ja ja ja.
Gracias y otro abrazo.

Antolín Amador Corona dijo...

Sería una putada!! No habría podido decirlo yo :-)

Saludos, María.

Marcelo Aguafuerte dijo...

Y sin hacer falta haber luchado en Vietnam, ni haber orinado los postes de luz de Saigón

Antolín Amador Corona dijo...

"Algunos días pasan lentamente
porque estás
y otros se precipitan por tu culpa.
Son patriotas vendidos.

Pero conquistaré Madrid e iré
a Vietnam, a pesar
de no haberte comprado nunca flores
y aparcar
para ti
mi cuerpo en doble fila."

Me lo has recordado Marcelo.
Un saludo.